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UT IN OMNIBUS GLORIFICETUR DEUS (Santa Regla 57, 9)

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O LA VERDAD ES ENTERA O NO ES VERDAD

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lunes, 27 de julio de 2009

Guía del Votante para los Verdaderos Cristianos

por C.E.E.

Resumen del Documento del Episcopado Norteamericano, que también puede servir para orientar al electorado hispano, en tanto no se pronuncien sus pastores naturales. Se extiende sobre los cinco asuntos no negociables. Y aunque parece simple y de sentido común conviene ponerla en prácitca, pues no se hace (sino no sufriríamos los gobiernos y legislación que nos ahora nos tiraniza)


Cómo puede ayudarle esta Guía del Votante

Esta guía del votante le ayudará a emitir el voto de manera informada, consistente con la enseñanza moral cristiana. Le ayuda a eliminar de su consideración aquellos candidatos que apoyan políticas irreconciliables con las normas de moralidad que ha de sostener todo cristiano.

Muchos asuntos que se les presentan a los votantes y legisladores son tan claves, tan elementales, que una sola postura resulta estar en acuerdo con la enseñanza del evangelio cristiano. Nadie que respalde la postura incorrecta sobre esos asuntos puede decir que actúa de acuerdo a las normas morales de la Iglesia.

Esta guía de votantes identifica los cinco asuntos "no negociables" y le ayuda a reducir la lista de los candidatos aceptables que se postulan para desempeñar un cargo, ya sea a nivel nacional, estatal o local.

A los candidatos que respalden cualquiera de los cinco asuntos no negociables, se les debe considerar como que se han descalificado a sí mismos para ocupar un cargo público, y no debe votar por ellos. Usted debe hacer su selección entre los candidatos restantes.

Su papel como votante cristiano


Los cristianos poseen la obligación moral de promover el bien común al ejercer su privilegio del voto. Las autoridades civiles no son las únicas responsables por un país. "El servicio del bien común exige de los ciudadanos que cumplan con su responsabilidad en la vida de la comunidad política". Esto significa que los ciudadanos deben participar del proceso político en la urna de votación.

Pero la votación no puede ser arbitraria. "La conciencia cristiana bien formada no permite a nadie favorecer con el propio voto la realización de un programa político o la aprobación de una ley particular que contengan propuestas alternativas o contrarias a los contenidos fundamentales de la fe y la moral" .

Algunas cuestiones siempre están equivocadas, y nadie puede votar a favor de ellas directamente o indirectamente. Los ciudadanos votan a favor de estos males si votan por los candidatos que proponen promoverlos. Por lo tanto, los cristianos no deben votar a favor de alguien que intenta promover programas o leyes que son intrínsicamente malas.

Los cinco asuntos no negociables

Estos cinco asuntos son llamados no negociables porque conllevan actos que siempre son moralmente malos y nunca pueden ser promovidos por la ley. Es un pecado grave respaldar o promover cualquiera de estos actos, y ningún candidato que verdaderamente desee fomentar el bien común puede apoyar estos cinco asuntos no negociables.

1. El Aborto


El aborto es el asesinato intencional y directo de un ser humano inocente y, por lo tanto, es una clase de homicidio.

Nunca es lícito apoyar el aborto porque viola el mandamiento que dice "No matarás" (Ex 20:13), no solo promoviendo, sino absteniéndose de opinar sobre el crimen del aborto. El que calla otorga.

El aborto no se realiza sólo por medios quirúrgicos, sino también a través de los anticonceptivos de toma diaria (elevando la dosis) y la píldora del día después (anticoncepción de emergencia) y el DIU.

Las escrituras son claras en cuanto a que los no nacidos son seres humanos. Cuando María visitó a Isabel, que estaba encinta de San Juan Bautista, Isabel le dijo: "Tan pronto el sonido de tu voz llegó a mis oídos, el bebé saltó de gozo en mi seno" (Lucas 1:44). La Biblia enseña que los niños no nacidos deben ser cuidados y protegidos como niños.

El niño siempre es la parte inocente, y ninguna ley puede permitir que le quiten la vida. Aun cuando un niño sea concebido por una violación o incesto, el niño no tiene la culpa y no debe sufrir la muerte por los pecados de otros.

2. La Eutanasia


A menudo disfrazada con el nombre de "muerte misericordiosa", la eutanasia es una forma de homicidio. Nadie tiene el derecho de quitarse la vida (suicidio), y nadie tiene el derecho de quitarle la vida a una persona inocente.

Con la eutanasia, los enfermos o ancianos son asesinados por un sentido de la compasión mal encauzado, pero la verdadera compasión no puede incluir el cometer actos intrínsicamente malvados hacia otra persona..

3. Las Investigaciones con Células Estaminales Fetales

Los embriones humanos son seres humanos. Es inmoral matar embriones humanos para usar sus cuerpos como un producto médico y eso es lo que sucede en las investigaciones con células estaminales fetales. Los niños son asesinados antes de nacer para extraer sus células estaminales para uso en experimentos médicos. Esta práctica también viola el mandamiento que dice:"No matarás".

Los recientes avances científicos demuestran que cualquier curación que pueda resultar al experimentar con células estaminales fetales, puede ser desarrollada utilizando células estaminales adultas. Las células estaminales adultas pueden ser obtenidas sin causar daño a los adultos de las cuales provienen. Por lo tanto, ya no existe un argumento médico a favor del uso de las células estaminales fetales.

4. La Clonación Humana

Dios creó a la raza humana para que se reprodujera por la unión de un hombre y una mujer. Cada niño tiene el derecho de nacer de un padre y una madre. La clonación humana viola los designios de Dios al intentar crear un niño con sólo un padre o una madre genéticos.

Algunos pretenden crear clones humanos simplemente para usarlos en experimentos. Sin embargo olvidan que cada clon es un ser humano.

La clonación humana también termina siendo una forma de homicidio porque destruye el clon "rechazado" o "malogrado";

5. El "Matrimonio" Homosexual


El verdadero matrimonio es la unión de un hombre y una mujer. "Por esta razón el hombre dejará a su padre y a su madre para unirse con su esposa, y ellos se convertirán en una sola carne". (Gen. 2:24). El reconocimiento legal de cualquier otra forma de "matrimonio" menosprecia el verdadero matrimonio, y el reconocimiento legal de las uniones homosexuales en realidad hace daño a las personas homosexuales porque las anima a continuar viviendo un acuerdo objetivamente inmoral.

Nuestra sociedad no escapará sin daños graves si ataca en su base a los verdaderos matrimonios pretendiendo que las uniones homosexuales son equivalentes a las que Dios diseñó.

En el caso de que en una Asamblea legislativa se proponga por primera vez un proyecto de ley a favor de la legalización de las uniones homosexuales, el parlamentario cristiano tiene el deber moral de expresar clara y públicamente su desacuerdo y votar contra el proyecto de ley. Conceder el sufragio del propio voto a un texto legislativo tan nocivo del bien común de la sociedad es un acto gravemente inmoral.

¿Qué puestos políticos me deben preocupar?


Las leyes son aprobadas por la legislatura, la rama ejecutiva las hace cumplir, y la judicial las interpreta. Esto quiere decir que usted debe escudriñar cualquier candidato a la legislatura, a cualquiera que se presente como candidato al poder ejecutivo, y a cualquiera nominado a la magistratura. Esto es así no sólo al nivel nacional, sino al estatal y al local.

Es sumamente importante que evalúe cada candidato antes de las elecciones, sin importar el cargo que procura.

Cómo no se debe votar


1. No descanse su voto solamente en la afiliación a un partido político, en sus anteriores hábitos de votación, o en la tradición de votación familiar. Años atrás estas eran maneras confiables para determinar por quién se podía votar, pero hoy no son de fiar. Debe mirar a cada candidato como un individuo. Esto significa que puede terminar otorgando votos a candidatos de varios partidos.

2. No emita su voto por la apariencia o la personalidad del candidato, o por su astucia ante los medios de comunicación. Algunos de esos candidatos atractivos, agradables y que dicen lo que conviene, apoyan males intrínsicos y debe oponerse a ellos, mientras que otros candidatos, que lucen sencillos, aburridos, o se sienten incómodos ante las cámaras, respaldan leyes que están de acuerdo con los principios cristianos.

3. No vote por los candidatos sólo porque se declaren cristianos. Desafortunadamente, muchos de los candidatos que se identifican como cristianos rechazan las enseñanzas básicas de la moral cristiana . Ellos solamente son cristianos cuando buscan el voto de los cristianos.

4. Tome su decisión sobre los candidatos que parecen más dispuestos a promover el bien común, aunque usted no se beneficie directa o inmediatamente de la legislación que proponen.

5. No premie con su voto a los candidatos que estén correctos en temas menos importantes, pero quienes están equivocados en asuntos morales claves. Puede ser que un candidato tenga un récord al votar exactamente como usted desea, aparte de haber votado a favor de, digamos, la eutanasia. Tal candidato jamás debe recibir su voto. Los candidatos necesitan saber que estar equivocados tan sólo en uno de los cinco asuntos no negociables, es suficiente para excluirlos de su consideración.

Cómo votar


1. Por cada puesto, determine primero la posición de cada candidato en cada uno de los cinco asuntos no negociables.

2. Elimine de su consideración los candidatos que estén equivocados sobre cualquiera de los asuntos no negociables. No importa que tengan razón sobre otros asuntos, debe descalificarlos si están equivocados en uno solo de los no negociables.

El papel de su conciencia

La conciencia es como una alarma. Le advierte cuando está a punto de hacer algo equivocado. Ella sola no determina lo que está bien o mal. Para que su conciencia funcione correctamente, debe estar bien informada. Es decir, usted debe informarse sobre lo que está bien y lo que está mal. Solamente así su conciencia será una guía confiable.

Desafortunadamente, muchos cristianos hoy día no han formado sus conciencias adecuadamente sobre asuntos claves de la moralidad. El resultado es que sus conciencias no se activan en los momentos apropiados, incluyendo el día de las elecciones.

Una conciencia bien formada jamás contradice la enseñanza moral cristiana . Por esta razón, si tiene dudas sobre el camino por el que le conduce su conciencia cuando se encuentre ante la urna de votación, ponga su confianza en la firme enseñanza moral cristiana.

Cuando termine con esta Guía del Votante


Por favor, no se quede solo en recibir esta guía. Léala, aprenda de ella, y prepare su selección de candidatos basada en la misma. Luego, reenvíe esta Guía del Votante a un amigo, y pídale que la lea y la pase a otros. Mientras más personas voten de acuerdo a los principios morales básicos, mejor estará nuestra Patria


C.E.E.

Fuente: Revista Arbil

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