U.I.O.G.D.

UT IN OMNIBUS GLORIFICETUR DEUS (Santa Regla 57, 9)

Que Dios sea glorificado en todas las cosas



O LA VERDAD ES ENTERA O NO ES VERDAD

Páginas

miércoles, 10 de noviembre de 2010

CURSO SUPERIOR DE RELIGIÓN Dogma - Moral - Culto - Apologética

CURSO SUPERIOR DE RELIGIÓN

P. J.RAFAEL FARIA

Parte II

De la Religión revelada, o Revelación

_______________________________________




Lección 4ª


CAPÍTULO II — CONDICIONES DE LA REVELACIÓN
Su posibilidad, utilidad, necesidad.

12. Art. 1º SU POSIBILIDAD
1º La Revelación es posible por parte de Dios, porque:

a) Siendo infinitamente sabio conoce muchas verdades que ignoramos.
b) Siendo infinitamente poderoso, tiene los medios necesarios para comprobarnos que El es de veras quien nos las ha revelado.

2º La Revelación es posible por parte del hombre, porque estando su entendimiento hecho para conocer la verdad, puede recibir las verdades que Dios le mantiene.

Dios puede revelarnos estas verdades de múltiples maneras: Por medio de visiones, sensaciones auditivas, símbolos cuyo sentido manifiesta, infundiendo directamente ideas en la mente, etc.

13. Art. 2º SU UTILIDAD

La Revelación es muy útil:

a) Porque nos enseña en forma sencilla las verdades necesarias para la dirección religiosa y moral de nuestra vida.
b) Porque nos impide caer en errores en materia religiosa.
c) Porque perfecciona nuestra razón con nobles conocimientos.

Art. 3º NECESIDAD DE LA REVELACIÓN

14. Necesidad absoluta y necesidad moral

Una cosa puede ser necesaria de dos modos:

a) Es absolutamente necesaria, cuando sin ella nos es de todo punto imposible conseguir lo que deseamos.
b) Es moralmente necesaria cuando sin ella podemos alcanzar lo que deseamos, pero con grave dificultad y deficiencias.

Así, sin estudiar en alguna forma nos es absolutamente imposible aprender. Y sin maestro nos es muy difícil, esto es, moralmente imposible aprender una ciencia dificultosa, como las matemáticas superiores, o la filosofía.
En efecto, son muy pocos los que tienen la inteligencia y la constancia suficientes para coronar solos un estudio de esa naturaleza.
Además, los que estudian sin maestro están expuestos a graves deficiencias, p. e. errores, dudas, lagunas; a hacer un estudio errado, incompleto y poco firme.

15. En qué sentido es necesaria la Revelación

La Revelación es absolutamente necesaria en un sentido, y moralmente necesaria en otro.

1º La Revelación es absolutamente necesaria para conocer el orden sobrenatural, al que Dios se dignó levantarnos.
“Puesto que Dios nos levantó al orden sobrenatural, era indispensable que nos manifestara ese orden”, dice Santo Tomás (I, Q. I Art. 1).

¿Qué gana un niño con que una persona muy rica lo acepte como hijo, y lo nombre heredero de una cuantiosa suma, si no le avisa que lo constituyó heredero, ni las condiciones necesarias para recibir la herencia? De la misma manera ¿qué habríamos ganado con que Dios nos hubiera hecho hijos y herederos, si no nos hubiera revelado nuestra condición de hijos y los medios necesarios para alcanzar la herencia del cielo?

2º La revelación es moralmente necesaria para que todos conozcan de modo fácil, seguro y completo las verdades necesarias para la dirección religiosa y moral de la vida.
En efecto, sin la revelación muchos hombres no hubieran llegado al conocimiento de las verdades religiosas, ya por falta de tiempo o de aptitudes, ya por pereza o disgusto por estos estudios.
Además, tampoco hubieran llegado a tener un conocimiento completo y sin mezcla de error e incertidumbre.
Esto lo prueba ya la naturaleza del hombre, ya la historia.

1º La naturaleza del hombre. En efecto su entendimiento es muy limitado y sujeto a error; y son muy pocos los que pueden y quieren dedicarse a esa clase de estudios.
2º La historia. Ella prueba que aun los más grandes filósofos de la antigüedad cayeron en graves errores de orden religioso y moral; y que los pueblos a quienes no ha llegado actualmente la luz de la revelación viven aún hoy sumergidos en graves errores.

Lección 5ª

CAPÍTULO III — EXISTENCIA DE LA REVELACIÓN

No hay comentarios:

Publicar un comentario