U.I.O.G.D.

UT IN OMNIBUS GLORIFICETUR DEUS (Santa Regla 57, 9)

Que Dios sea glorificado en todas las cosas



O LA VERDAD ES ENTERA O NO ES VERDAD

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lunes, 6 de diciembre de 2010

CURSO SUPERIOR DE RELIGIÓN Dogma - Moral - Culto - Apologética - Lección 6ª

Por el Pbro.
J. RAFAEL FARIA

NOVENA EDICIÓN - 1957

PRIMER TRATADO PRELIMINAR

PARTE III – LA RELIGIÓN CRISTIANA

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Lección 6ª

CAPÍTULO I

LA RELIGIÓN CRISTIANA ES LA ÚNICA REVELADA

20. Art. 1º
SU NATURALEZA

La Religión Cristiana es la fundada por Nuestro Señor Jesucristo, nacido en Belén de Judea, en la plenitud de los tiempos.

En la plenitud de los tiempos significa cuando, de acuerdo con los designios de Dios, ya se habían cumplido las diversas profecías que lo anunciaban, y el mundo estaba preparado para recibirlo.

La Religión Cristiana encierra las verdades reveladas por Dios en la antigua Revelación mosaica, más las nuevas verdades reveladas por Cristo y los Apóstoles (V.N. 16).

21. Es la verdadera Religión revelada

La Religión Cristiana es la revelada por Dios; y en consecuencia, la única Religión verdadera, que todos los hombres deben abrazar.

Sabemos que la Religión cristiana es divina y la única Religión revelada, porque Cristo la confirmó con pruebas que certifican inequívocamente su carácter divino.

22. Art. 2º
PRUEBAS DE SU DIVINIDAD

De tres maneras principales se prueba que la Religión Cristiana es divina, esto es revelada por Dios; a saber:

A) Por los milagros que obró Jesucristo, su fundador, en confirmación de la divinidad de su persona y de su doctrina.

B) Por las profecías que se realizaron en Cristo, y por las que Él mismo hizo.

C) Por la excelencia de su doctrina, inmensamente superior a todas las de las otras religiones en sabiduría y santidad.

23. A) EL MILAGRO

El milagro es un hecho sensible y extraordinario, que supera las fuerzas de la naturaleza; p. e. la resurrección de Lázaro.

Se dice: a) Hecho sensible, esto es, que puede ser apreciado por la vista y demás sentidos. Dios ha querido que el milagro fuera un hecho sensible y bien evidente, para que no pudiéramos dudar de él. b) Extraordinario, esto es, fuera de lo normal y corriente. c) Que supera las fuerzas naturales, porque se ve que la naturaleza nunca tendrá poder para tanto. P. e. para resucitar un muerto, dar la vista a un ciego de nacimiento, o restaurar en un momento los tejidos destruídos de la lepra.

El milagro no destruye las leyes de la naturaleza; sino que en un caso particular suspende el efecto de alguna de ellas. Así, por haber resucitado Cristo a Lázaro, no destruyó la ley de que los muertos no vuelvan a vivir.

24. B) LA PROFECÍA

Profecía es la predicción cierta de un hecho futuro que no se puede conocer naturalmente, y que se realiza en la forma anunciada. P. e. la profecía de Jacob de que la casa real de Judá no perdería el cetro sino cuando apareciera el Mesías. (Gen. 49, 10).

Se dice: a) Predicción cierta, porque la profecía no puede ser una simple conjetura, o anuncio más o menos probable.

b) De un hecho que no se puede conocer naturalmente; esto es, de un hecho que depende de la libre voluntad de Dios o del hombre; y que sólo Dios, por su sabiduría infinita, puede conocer con certeza.

Cuando el hecho depende de causas naturales, p. e. la predicción de un eclipse, de un temblor, des resultado de una enfermedad, etc. no es profecía porque entonces se puede conocer naturalmente.

c) Que se realiza en la forma anunciada; pues la profecía nada prueba, si no se realiza en la forma en que fue predicha.

Así la profecía de Jacob se cumplió estrictamente, pues cuando apareció Cristo, los Romanos se habían apoderado de Judea, habían destronado sus reyes, y puesto en su lugar gobernadores romanos.

25. Ambos prueban la intervención de Dios.

El milagro prueba
con evidencia la intervención de Dios; pues sólo Dios, autor de la naturaleza, tiene poder para suspender sus leyes.

El ser momentánea la suspensión de la ley natural, ya que ésta sigue después su curso ordinario, es lo que permite comprobar con certeza la intervención extraordinaria del autor de la naturaleza.

La profecía prueba con evidencia la intervención de Dios, porque sólo Dios puede conocer con absoluta certeza los hechos que dependen de la libre voluntad de Dios o del hombre.

El Milagro y la profecía hechos en favor de una Religión prueban con evidencia que esa Religión es divina, porque son el sello inconfundible de la obra de Dios.

Es imposible que haya verdaderos milagros o profecías en confirmación de una Religión falsa; porque el milagro y la profecía no pueden venir sino de Dios; y si Dios los hiciera en confirmación de una religión falsa, Él mismo nos induciría al error. Lo que no podemos concebir.

Lección 7ª

26. Milagros en favor de la Religión Cristiana