U.I.O.G.D.

UT IN OMNIBUS GLORIFICETUR DEUS (Santa Regla 57, 9)

Que Dios sea glorificado en todas las cosas



O LA VERDAD ES ENTERA O NO ES VERDAD

Páginas

martes, 10 de mayo de 2011

LIBRO: AUTOBIOGRAFÍA DE MONSEÑOR NGO DINH THUC (1)

El CENTRO DE ESTUDIOS SAN BENITO, presenta a usted un libro inédito, gracias a la autorización de su editor, S.E.R. Mons. Luis Alberto Madrigal, obispo descendiente del linaje del Arzobispo Pedro Martín Ngo Dinh Thuc. 

Con ello estamos cumpliendo con hacer un justo y merecido tributo al heroico obispo que la Divina Providencia eligió para preservar la Iglesia Católica Romana, dotándola de obispos con Sucesión Apostólica válida y legítima, luego del gran cisma de la jerarquía modernista y del clero, posterior al fallecimiento del último Papa legítimo, S. S. Pío XII.

Mediante esta publicación queremos despejar dudas, refutar errores y desmentir una propaganda malintencionada y comprometida con la Revolución anticristiana que se ha lanzado, desde hace décadas, para destruir la imagen y obra pública de un Arzobispo valiente que defendió a la santa Iglesia Católica  hasta el ofrecimiento de su propia vida. 

Monseñor Thuc fue el primero y el único obispo en tomar una decisión oportuna y eficaz para proteger a la Santa Madre Iglesia ante la pasividad y falsa prudencia de muchos obispos que observaron  el complot que se orquestaba y no tuvieron las agallas o claridad para enfrentarlo. 

¿Cuál es la verdadera razón de por qué Monseñor Thuc ha sido tan perseguido llegando a influir a católicos ingenuos de ciertos grupos tradicionalistas? La razón no es otra que, hacer fracasar comunicacional, política, jurídica e institucionalmente cualquier intento serio de restauración y reinstalación del catolicismo tradicional en el gobierno central y local de la Iglesia (que el mundo la entiende por tal para su propia condenación y engaño) que comprometa gravemente los planes de dominio mundial anticristiano que vienen orquestando aquellos que no quieren que Cristo reine.

En efecto, sin la existencia de obispos católicos (ortodoxos) verdaderos no puede esperarse que exista una jerarquía católica que dirija a la Iglesia en algún momento.  Este es el error de muchos grupos "católicos tradicionalistas" que en vez de ayudar a recomponer la jerarquía católica en la Iglesia, de un modo realista, siguen esperando que por "generación espontánea" aparezcan buenos obispos de una falsa sucesión, por lo que a la espera de un "milagro" y creyendo estar "dentro" de la Iglesia, siguen prestándole ilusoriamente obediencia a una jerarquía que ya no es católica en su forma de creer, pensar y actuar, salvo un poco en su apariencia para engañar a los buenos y hacer más extensivo su poder en todo el mundo. 

No son pocos, incluso algunos autodenominados "católicos tradicionalistas", los que desautorizan y no perdonan a Monseñor Thuc por haber consagrado obispo a Clemente Domínguez del Palmar de Troya. Es cierto que Monseñor Thuc cometió un error en hacer obispo a Domínguez, pero no es justo hacer responsable de los pecados de Domínguez a Monseñor Thuc por el sólo hecho de haberlo consagrado obispo, si esto fuera así de lógico, entonces tendríamos que hacer responsable a nuestro Señor Jesucristo por los pecados de Judas Iscariote ya que Él lo aceptó como apóstol. 

Leamos, pues, esta Autobiografía dando gracias a Dios por este héroe de la Fe católica en estos tiempos de la Gran Apostasía.

A LOS INTERESADOS DE RECIBIR EL LIBRO EN PDF GRATUITAMENTE EN SU CORREO ELECTRÓNICO ESCRÍBANOS SOLICITÁNDOLO A:





AUTOBIOGRAFÍA 
MONSEÑOR PEDRO MARTÍN NGO DINH THUC



PRESENTACIÓN 

La caridad, dice San Pablo, es benigna, es paciente, todo lo espera, todo lo cree, todo lo soporta. En estas páginas que te presentamos amable lector, encontrarás la figura de un Arzobispo, que verdaderamente ha tenido la ocasión de ser probado, prueba que constituye un galardón tal como los Apóstoles, de hecho es un sucesor de ellos, se gozaban por haber sido dignos de sufrir algo por el nombre de Nuestro Señor Jesucristo. 


Esta vida, escrita por él mismo, está tan llena de las bondades de Nuestro Señor tanto en las victorias, que abundan durante toda su historia- pero sin prescindir de la cruz- como también en los "fracasos" providenciales, en los cuales templa nuestro Señor a las almas que más ama. 

En su infinita misericordia, Dios prepara a sus hijos, a quienes les dará tal potestad que podrán, regir su heredad en la Santa Madre Iglesia católica. Desde su infancia lo hace nacer en un hogar católico, pero de los verdaderos católicos que serán probados contra viento y marea y que serán templados en altas temperaturas. Lo veremos al recorrer las paginas de este libro, donde un católico se consideraba afortunado en poder recibir los sacramentos al menos una vez en su vida. Esto significa que su catolicismo lo vivían en sus hogares y ellos mismos custodiaban sus dogmas y la sacrosanta fe de Nuestro Señor, en cuanto al aspecto de su patria siempre en luchas en contra de las potencias dominadoras de sus tierras. En cuanto a su familia, de sangre real, pero pobre. Pobreza la llevaron con gran paciencia. 

En este entorno nuestro Redentor formaba a sus futuros atletas, dos de ellos particularmente tendrán la ocasión de regir las patrias, uno, Diem la de Vietnam del Sur y otro nuestro biografiado Ngo regir ciudadanos para la patria celestial. Varios miembros de su familia morirán por defender su patria contra los ataques comunistas y el Arzobispo de Hue por defender la Santa Madre Iglesia Católica en manos de los modernistas, como trágicamente se narra en el capitulo ultimo de esta biografía. 

Podrás ver, estimado lector, el temple del alma de Monseñor Ngo Dinh Thuc, alma verdaderamente preparada, pues obtuvo los doctorados en filosofía, en teología y en derecho canónico. Un alma verdaderamente paterna pues atendía a las necesidades espirituales de su clero y de sus fieles y no tan sólo eso sino que tomaba muy particular cuidado de las necesidades materiales, lo verás preocupado de que todos los de su diócesis tengan siempre el pan de cada día, incluso llegara a dar los forros de los ornamentos así como sus propios pantalones para que los fieles puedan asistir al Santo sacrificio de la Misa. 

Durante su vida siempre surgirán los que ponen acechanzas, y lo que permite el buen Dios para que nuestras propias almas no se vanaglorien del bien que pueden hacer a los prójimos. Pero a pesar de esto siempre previsor, con su mente esclarecida y buscando la mejor solución, y esta, lo mas practica posible para los problemas que había que afrontar. El caso ejemplar de lo que aquí decimos es la construcción de la mejor Universidad de Vietnam del Sur, me refiero a la universidad de Dalat. Todo lo que tuvo que hacer para lograr su construcción y como al festejar sus 15 años de su fundación, jamás se mencionó el nombre del fundador. De hecho lo hice por Dios y a Dios sea dada la gloria, menciona él. 

Así transcurrirá su vida en medio de pruebas y triunfos. En un momento de su biografía, habla de fracasos, a los cuales yo doy el mote de providenciales, puesto que marcarán el camino para la continuación de la Santa Madre Iglesia católica. Estos "fracasos" iniciaron con el Vaticano II, pues es escalofriante ver como los que deberían ser iluminados por el Espíritu Santo se la pasaban tomando café y coca cola en las cafeterías. Y después de su estancia en Roma de 1962-64 para el "Concilio" pastoral el gran batallar de puerta en puerta pidiendo posada para ganar el pan de cada día, lejos de su patria, lejos de su gente; los comunistas habían masacrado a su familia y habían derrocado el gobierno de su hermano Diem, y sobre todo imposibilitado para estar con sus fieles en su arquidiócesis de Hue, por la política de Paulo VI en su acercamiento al comunismo. 

Pero me creerás, amado lector, que esto era el inicio de sus dolores, recién comenzaba a ser probada esta alma, pues un dolor mas grande le iba a llegar en lo mas íntimo de su ser: el ver padecer a la Santa madre Iglesia Católica, esposa Inmaculada de Nuestro Señor Jesucristo. Para eso lo había preparado nuestro Señor, por eso tantos triunfos y fracasos, por eso lo hizo nacer, donde el pan de la fe y el pan cotidiano literalmente cuestan sudor y lagrimas, era el momento de entrar en acción y sin ningún temor, y con la firme convicción de que las puertas del infierno no prevalecerán contra la Iglesia, decide declarar la sede Vacante y rechazar los errores del vaticano II, con un gesto de valentía y de un amor grande a nuestro Señor y a su Iglesia, sin importarle el precio que debía pagar por estas sus acciones: desprecio del mundo, odio de los enemigos de la Santa madre Iglesia católica, asechanzas de los que no quieren que reine nuestro Señor Jesucristo. 

Así, pues, consagra obispo a Monseñor Guerard des Lauriers y el 17 de octubre de 1981 consagró a Monseñor Moisés Carmona y Adolfo Zamora en Toulum Francia. Carmona consagra a Musey y con la asistencia del mismo Monseñor Carmona y Monseñor Zamora, Musey consagra el 24 de agosto de 1982 a Louis Vezelis O.F.M. Monseñor Vezelis se rinde cuenta de la situación que esta viviendo Monseñor Ngo y decide hacer un viaje ex profeso, para platicar con su ilustrísima y ver la forma de retirarlo en medio de los franceses para los cuales El Arzobispo Ngo, primero era un vietnamita (habían estado siempre en pugna franceses y vietnamitas) y posteriormente era un Prelado de la Iglesia Católica. Acepta monseñor Thuc y Monseñor Vezelis lo recoge para darle una vivienda lo mas conforme a su dignidad y en medio de un ambiente religioso. 

El resto de lo acontecido, el libro lo narra minuciosamente, sobre todo lo de su secuestro, y nuestro lector podrá darse cuenta cabal de los acontecimientos narrados por quienes lo vivieron, es decir de primera mano. 

Por ultimo recordamos las palabras de Nuestro Señor Jesucristo: "Si el grano de trigo que cae en la tierra no muere, no lleva fruto consigo"; "Bástale al discípulo ser como su maestro"; Por eso permitió la Divina Providencia que Monseñor Ngo muriera solo, en tierras lejanas, sin sus parientes, en manos de sus enemigos, sin ninguno de sus bienes. 

Sirvan estad pocas líneas, a manera de introducción, y que el libro que aquí te presentamos rinda algún bien para tu alma. 

+ Monseñor Luis Alberto Madrigal y Madrigal


&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&


INTRODUCCIÓN 


"Este es el hombre del momento" se necesita más que coraje humano para dejar la tranquilidad y el retiro (como lo hizo este patriarca Arzobispo de Vietnam) por la angustia y ansiedad de combatir por la vida de la Iglesia Católica. El puño frío y cruel de los fanáticos ha sido desatado, y no existe diferencia de los enemigos de nuestras tierras, quienes ya han disminuido la esperanza de este hombre. No queda mucho tiempo para que la virtud y el vicio se separen y como la escritura nos lo recuerda: "por sus frutos los conoceréis". En el invierno de esta larga y fructífera vida el Arzobispo Ngo se abandona a la providencia de Dios y sus designios, dejando de lado la comodidad y la paz que aconseja la humana prudencia y se lanza a la batalla. Aquellos que tengan fe lo seguirán y verán con buenos ojos su heroica postura, aquellos que usan la fe para su propia gloria con seguridad lo maldecirán amargamente. El Arzobispo Ngo no es el prelado senil que algunos imaginan. Es un hombre de gran sabiduría y experiencia versátil. Obtuvo su doctorado en Filosofía, doctorado en Teología, y doctorado en Derecho Canónico. 


Obviamente, es un hombre que, en estos campos, no necesita la ayuda de un neófito y sin título. Tampoco es un hombre que necesite apologistas para ensalzarlo. Tampoco es una figura de culto. Su Excelencia ha sido un hombre de grandes logros apostólicos en su tierra de Vietnam. Obispo a los 41 años, cosa muy rara en nuestros días, organizó su diócesis y estableció un seminario. Más tarde, funda y construye la Universidad de Dalat que vino a ser la mejor en todo Vietnam. Fue una víctima de la política impaciente de Montini (Paulo VI) de eliminar oposición a su acercamiento con el comunismo, el Arzobispo Ngo fue forzado a retirarse a la edad de 73 años y en su lugar se colocó Monseñor Philip Nguyen Kim Dien, hijo espiritual de Wojtyla (Juan Pablo II). 


Con pleno conocimiento del desagrado y ataques que pudiera recibir por su postura en defender la Iglesia Católica, el Arzobispo Ngo entró en acción de manera práctica y realista. Pedimos a todos nuestros lectores rezar por este valiente Prelado y por aquellos que él ha consagrado para el servicio de la Iglesia. 


I PARTE 

MISERICORDIAS DOMINI IN AETERNUM CANTABO. 


Con esta aclamación del profeta comienzo la historia de mi alma. Que mis memorias puedan animar a otras almas para tener recurso a esta merced y que puedan convertirse y santificarse. Mi vida espiritual parece un tapiz de lágrimas, las cuales son los rayos de esta misericordia que impregnan el tapiz. Ésta misericordia de Dios que la ha decretado desde toda la eternidad para emitir sus cuidados sobre este átomo (así es mi ser, y sus decretos han venido sobre mi nada). Esta misericordia no ha cesado jamás de circundarme. Ella me ha envuelto aun más estrechamente en estos tiempos cuando mi pobre ser trata de escapar a las bondades de la dulce esposa de mi alma. Podrán otras almas tornar con buenas razones a esta caridad de Dios de tal forma que lo amen y adoren: las almas vírgenes, contemplativas, imbuidas en la santidad, llevadas por los ejemplos de los querubines y serafines. Almas como la de Santa Teresa, San Juan de la Cruz, de San Luis Gonzaga y del Padre Pío, ellas sí tienen ese derecho. Pero, para mi alma pecadora, ella tiene solo lágrimas para ofrecerle a Dios como la Magdalena y cantar las misericordias de nuestro Señor, sea en este mundo como en el próximo. 


El Señor ha sido muy bueno, porque me ha dado demasiado tiempo para arrepentirme y hacer penitencia, me ha dado una larga vida y extremadamente buena salud la cual no ha sido concedida para muchos de mi familia. Tengo 80 años y ninguna enfermedad seria, dotado de mente esclarecida que me ha hecho un ávido estudiante en el seminario menor, y después en la facultad de la Sorbona, la misericordia de Dios me ha concedido tiempo en el conocimiento de los estudios profanos y religiosos que han ayudado a mi conversión. 


Soy vietnamita. Esto explica mi carácter. Así como ser francés ayuda a entender la espiritualidad de la pequeña flor Santa Teresa; así como un habitante de Castilla entiende y explica el carácter de la gran Teresa de Ávila. ¿De dónde vienen los vietnamitas? Si uno revisa los anales de la edad antigua de China, que han sido siempre nuestros enemigos, los Viet ocupaban el territorio conocido ahora como el Pekín. Esta tierra está bañada por el inmenso río Amarillo. Los chinos se movieron hacia abajo a ésta tierra fértil donde los Viet encontraron una vida confortable. Los Viet participaron en la batalla en contra de estos invasores cuyo prolífico número lúe tan grande que los Viet no los pudieron rechazar. Fueron rechazados pero jamás cesaron de resistirlos. 


Los Viet se retiraron al Sur. Su última capital, en el territorio revindicado por China hoy, fue Cantón. El Cantón fue ocupado por los "Celestiales". Los Viet encontraron ahí un terreno adecuado para la defensa: era un estrecho paso que es todavía conocido como "Las Puertas de Annam" donde ellos prohibieron el paso a los chinos. Mas tarde los Chinos estuvieron aptos para forzar su camino a través de este estrecho y ocupar el Delta del río Amarillo. La ciudad de Hanoi ha sido construida en este sitio al menos hace mil años. 


Los Viet jamás perdieron coraje en la paliza lograda a los chinos gracias al heroísmo de dos hermanas, Trung-trac y Trung-schi. Estas jóvenes perdieron sus vidas en ésta heroica batalla. Inflamados por el ejemplo dado por estas dos hermanas vietnamitas, los Viet completaron el trabajo iniciado por estas dos jóvenes: los chinos abandonaban permanentemente Vietnam. 


Se necesitó de mucha diplomacia para aceptar un tipo de vasallaje con respecto a la posición de China. Lo que esto implicó fue un vasallaje anual y simbólico en la forma de presentes representativos de su país, por ejemplo, elefantes usados en defensa. 

Debemos reconocer que cientos de años de la ocupación china fueron muy beneficiosos a los vietnamitas. La división del territorio nacional era: provincias, prefecturas, subprefecturas y villas, así como estaba dividido el imperio central (China); excepto por una diferencia. Esta diferencia afectaba a la villa. 

Una Villa vietnamita es como una pequeña república y funciona como un Estado dentro de otro estado. Si el Estado imponía un impuesto para la guerra sea de dinero o de hombres, el más anciano de cada villa determinaba el monto con que la villa debía cooperar y también decidía quien debía ser enviado al ejército real. Existe un proverbio Vietnamita que dice: "Los decretos del Rey se someten al custodio de la villa". El mayor (Ly-Truong) no era la cabeza de la villa, sino el representante del consejo de la misma delante de las autoridades superiores. Sin embargo, sí era cabeza cuando caían los golpes de la caña de ratán, cuando las autoridades no estaban contentas con la villa. 

Los consejeros de la villa eran: primero, los hijos de la villa que tenían el título de mandarín (antiguos mandarines); luego, estaban aquellos que habían aprendido y que habían tomado su examen (que abarcaba tres años) para el titulo de Bachiller licenciado y doctor; finalmente, los ciudadanos que eran ricos completaban los miembros del consejo. Era en este consejo donde la inteligencia era más importante que la riqueza, las asignaciones de los campos de arroz eran hechas para cada ciudadano en partes iguales. Los campos de arroz eran propiedad común. Estas asignaciones se hacían cada tres años basadas en la misa medida pero no en la misma fertilidad. 

Los ciudadanos sólo tenían como propiedad privada las tierras que ellos mismos habían limpiado, mientras que los campos comunes eran limpiados al tiempo de la fundación de la villa por un hombre intermediario quien, después de no haber sido reclamada aquella tierra por nadie, reclutaba voluntarios que le ayudaban a fundar una nueva villa. Este es un factor social que nos muestra el espíritu de independencia de los vietnamitas respecto a las más altas autoridades, a la vez que mantenían la amistad entre ambos estados. 

Evidentemente todo esto ha sido desechado por la nivelación del moderno igualitarismo. ¿Esto ha sido para bien o para mal? Al menos el antiguo sistema no era inferior al moderno, puesto que teníamos dos clases de propiedades: La común y la privada. Teníamos la repartición de tierras cada tres años sin la invasión del estado totalitario. La independencia de los ciudadanos que podían fundar un lugar donde ellos pudieran respirar sin la total renuncia de las ventajas que ofrece un estado central. Esta sed por la independencia corre en las venas de los vietnamitas y explica la lucha milenaria en contra de los chinos y los franceses. 

Mi familia siempre estuvo en favor del sistema representado por la dominación Británica en las relaciones de Vietnam y Francia. Nosotros estábamos indispuestos para realizar estos sueños de Francia, la cual quería guiar a los estados como Inglaterra lo hizo con Canadá, Australia, Nueva Zelanda, y que les había permitido igual trato como en los Estados Unidos, Rusia Soviética y Gran Bretaña. Vietnam entonces es partidario de la personal independencia garantizada por una cierta dependencia con otro estado. Los vietnamitas son por encima de todo Patriotas, sean comunistas o anticomunistas. Ho-Chi-Minh y Ngo-Dinh-Diem son básica-mente vietnamitas. 

Desde el punto de vista de la cristiandad, somos obedientes a la Iglesia Católica Romana. Esto es verdad principalmente entre los simples fieles. En medio de los intelectuales admitimos la unidad del dogma en materias de Fe, pero diversidad en las esferas que no tocan al dogma. 

Esto explica en alguna medida mi desafección por las invasivas empresas del Vaticano para imponer puntos de Liturgia y de Derecho Canónico, en una palabra, reducir toda particularidad de cada civilización a un común denominador abusando de poder imponer penas de suspensión y de excomunión a quienes no observan las nuevas reglas de Liturgia y los nuevos Cánones y además quieren borrar lo que existe de antiguo en nuestra milenaria civilización. Las civilizaciones, debo añadir, son el trabajo de Dios quien está colocado por la unidad en la diversidad. Dios mismo es Uno y Trino. Cada hombre posee su propio rostro. La diversidad es el ornamento del universo. 

Aquí ponemos algunos ejemplos: Para los romanos un signo de respeto por alguien es levantarse. Para los vietnamitas es doblar la rodilla. Los romanos extienden sus brazos para la oración; los vietnamitas juntan sus manos en la oración. Los europeos estrechan las manos como un signo de amistad y encuentro; los asiáticos, los chinos y vietnamitas, juntan sus manos e inclinan la cabeza. La inclinación será más profunda de acuerdo al rango de respeto debido a la persona saludada o encontrada. 

La Santa Misa consiste, esencialmente, en la Consagración de las especies, las otras partes, hablando estrictamente y en el caso de absoluta necesidad, pueden ser omitidas. Tal caso puede darse en un sacerdote prisionero que celebra misa en la oscuridad de la celda con el fin de recibirla comunión él mismo y los demás prisioneros. El mismo Jesucristo consagró, en la última cena conforme a la costumbre judía de la Pascua. 

Permítanme concluir estas observaciones y vayamos a estudiar el entorno que determinó mi futuro. 

Mi entorno. 

El primer círculo de éste entorno es mi familia. Mi familia es vietnamita, sea en cuanto a la raza como en cuanto a la religión: Ser católico vietnamita consiste en rechazar todo lo malo por sí mismo, sin esperar una cuestionable ayuda de los demás. Esto explica cómo la Iglesia en Vietnam sobrevivió cuando la persecución de los reyes la privaba de sacerdotes extranjeros. Un puñado se escondió en los bosques sostenidos por la fe católica y consideraban un verdadero privilegio tener los sacramentos una o dos veces durante toda su vida. 

El pequeño centro parroquial de las vietnamitas se extendía en Vietnam desde el puerto de Annam hasta el punto de Caman. Imaginen el siguiente procedimiento y organización: los católicos mayores que conocían los dogmas de la fe más que los otros habían recibido el catecismo de los misioneros, los cuales formaban al jefe de la parroquia. El jefe controlaba la acción de su grupo responsable del progreso y sobrevivencia de su parroquia. Otro estaba encargado de la instrucción de los niños en la fe y los preparaba para su primera comunión (cuando esto era posible). Uno más se preocupaba en visitar los enfermos y prepararlos para la muerte. Otro preparaba y dirigía el canto, las oraciones, la lectura de la epístola y del Evangelio cuando no había sacerdote, de la misma manera como nosotros acostumbramos a recibir la comunión espiritual. 

¿Cómo encontrar el dinero necesario para el culto, para construir la pequeña capilla de paja, para los gastos de viajes y recepciones de los misioneros, para el alimento de los candidatos al sacerdocio (aquellos que habían sido seleccionados por la parroquia)? El seminario consistía en una pequeña choza en la cual vivía un profesor; los misioneros, que enseñaban un poco de latín en la noche, justo lo suficiente para recitar la fórmula de la consagración y de los otros sacramentos; en aquellos días, los seminaristas se transformaban en pescadores para alimentar ala comunidad. 

Después de que esta formación se había completado, los seminaristas eran enviados al extranjero, a Siam o a Ponlo-Pinang donde estaba el seminario de la parroquia de los misioneros extranjeros. Ahí los seminaristas debían ser ordenados. Por este medio, un clero indígena fue creado en Vietnam por los vietnamitas, por su instinto de independencia y de sus habilidades para improvisar y cuidarse ellos mismos sin esperar una milagrosa ayuda de afuera. 

Esta organización de las parroquias de los vietnamitas por parte de los laicos privados de sacerdotes, es lo que Roma llamó "Acción Católica" bajo el reinado de Pío XI y Pío XII. Esta misma acción católica fue usada por el apóstol de las gentes quien se rodeó no sólo de sacerdotes, diáconos y obispos, sino también de laicos, hombres y mujeres. Esta "Acción Católica" ya estaba activa trescientos años antes de ser instituida por los sumos pontífices mencionados. 

La creación de un clero indígena fue practicada mucho antes de que Roma la considerara. Estos dos pilares de la evangelización inventados por los vietnamitas, son un ejemplo de la inteligencia de este pueblo, al cual la Santa Sede ha tratado como una entidad de pequeña importancia en la Iglesia, aún al punto de no concederle una jerarquía oficial ni un cardenal sino hasta después de haberlos dado a otros países, los cuales, desde el punto de vista de la fe, eran superados por el católico Vietnam en cuanto al número del clero y de los mártires indígenas. 

Cuando yo era decano no me sorprendió ni un poco que Juan XXIII, al presentarle 10 obispos de Vietnam, me preguntara: ¿Cual es este Vietnam? Y eso que decía ser el Vicario de Aquél que dos mil años antes dijo: "Yo conozco a mi rebaño y mi rebaño me conoce a Mí". Tampoco debemos sorprendernos que entonces tuvieran malos sentimientos en contra de mi familia, y especialmente en contra de mí, imponiéndome mi resignación como Arzobispo y mandándome al retiro antes de la edad determinada, en mi lugar nombró a uno de sus favoritos imbuido con la filosofía política de "abertura al este". 

Recientemente, este mismo hombre ha sido tratado como una persona non grata por sus antiguos amigos comunistas, pues se atrevió a levantar su voz en contra de los obstáculos puestos por los comunistas que prohibían a los católicos ir a Misa los domingos, imponiendo sobre ellos labor pública en las horas de Misa. De tal manera que debió sentir este rompimiento con ellos, los comunistas no le permitieron asistir al Sínodo de 1977 con los otros tres obispos de Vietnam. 

Otro Arzobispo vietnamita que fue condenado por los comunistas, fue mi sobrino, el Arzobispo Francisco Javier Nguyen-Vam-Thuan de Saigon. Actualmente vive en el bosque localizado en el sur como un criminal condenado a labores forzosas. Su crimen fue el ayudara refugiados del norte al ubicarse en el sur cuando él estaba a cargo del socorro de los católicos, oficio confiado a él por la Santa Sede; y esta misma Sede protestó en contra de los brasileños mientras el caso de mi sobrino quedó en silencio.

Continuará....